“Gritaba de dolor y enfermeras se burlaban”: Violencia obstétrica, un daño irreparable en madres

“Gritaba de dolor y enfermeras se burlaban”: Violencia obstétrica, un daño irreparable en madres

- in Uncategorized
111
0

¨Si abrir las piernas te gustó, ahora aguanta esto¨, eran las palabras de las enfermeras que atendieron a Laura Cáceres, ahora su bebé está en coma, conectada a un respirador artificial a causa de un parto traumático y humillante. A nivel mundial cada vez son más las cesáreas innecesarias que se practican que junto con las humillaciones públicas, terminan convirtiéndose en violencia obstétrica.

Laura Cáceres tenía programada su fecha para dar a luz, sin embargo, las contracciones llegaron antes de lo esperado y cada segundo que pasaba estas se volvían insoportables. No tuvo más remedio que asistir cuanto antes al Hospital de Morón de Buenos Aires Argentina, pero esta no parece haber sido su mejor decisión ya que las parteras la ignoraron totalmente justificándose de que aún no llegaba su horario en que había sido programada, Laura argumentó que su bebé había sido diagnosticada con taquicardia y que temía por su vida pero a las enfermeras no les importó.

Las enfermeras comentaron a la futura madre que la taquicardia no representaba una condición de riesgo, así que tenía que esperar a su hora indicada. Laura sólo podía sentir un dolor que la desgarraba por dentro, mismo que se manifestaba con gritos y llanto, algo que hizo enojar a las enfermeras quienes jugaban con sus teléfonos celulares, para hacerla callar mencionaron: ¨Si abrir las piernas te gustó, ahora aguanta esto ¨.

¨Yo les suplicaba que me ayudaran que ya no aguantaba más el dolor, ellas sólo decían que me esperara a mi hora, que no podían estar gastando guantes sólo por estarme revisando. Ellas ni siquiera me veían, estaban jugando con su celular y al mismo tiempo me gritaban que guardara silencio, que les estaba lastimando los oídos. Aunque debían revisarme cada 10 minutos, ellas no lo hicieron, luego corrieron a mi esposo pues dijeron que de quedarse el médico jamás entraría a la sala de parto. Fue una pesadilla, no se la deseo a nadie¨, comentó Laura.

La mujer pasó 14 horas en el hospital sin recibir atención, el dolor se había hecho parte de ella, finalmente las enfermeras tuvieron piedad y la llevaron a una camilla, el médico la hizo pujar inmediatamente pero Laura ya no tenía fuerza y su bebé quedó atorada en su vientre, para no ¨batallar¨ más, las enfermeras y el médico jalaron a la bebé con fuerza, fracturándole uno de sus bracitos.

Laura comenta que el personal utilizó todo tipo de maniobra para sacar a la bebé y le quebraron el hombro derecho, además, movieron tanto su cabecita para todos lados que la asfixiaron, así que tuvieron que reanimarla y entubarla.


La bebé necesitó de un respirador artificial para vivir y es que su taquicardia combinado con la tardía atención que tuvo Laura, fueron fatales para la recién nacida, originándole un irreversible daño en su cerebro.

La pequeña fue llamada Alma y a cinco meses de su nacimiento, continúa en coma con respirador artificial a causa de la asfixia que sufrió mientras intentaba llegar al mundo.

Las mujeres embarazadas terminan siendo un grupo altamente vulnerable sobre todo al momento de dar a luz, lo cual hace que muchos desestimen sus derechos.

Por desgracia, la violencia obstétrica es lamentablemente una realidad radicada a nivel mundial, pero no es un concepto del que se hable mucho. Este tipo de violencia engloba: cesáreas forzadas, negación al acceso de fármacos, ausencia de chequeos médicos, maltrato físico, tocaciones innecesarias y rupturas artificiales de la membrana, son sólo algunas, mismas que suelen darse tanto en hospitales públicos y privados pero en su mayoría se dan más en los primeros.

Lamentablemente esta violencia se está ¨normalizando¨ y muchos ni siquiera son conscientes de ella.

Es más común que esta se presente en el sistema público, en donde las madres terminan aguantando humillaciones, malas palabras, larga espera, etcétera, algo que no suele suceder en los privados por las altas cantidades de dinero que se terminan pagando.

Sin embargo, nos olvidamos de que no todos tienen las mismas posibilidades, entonces ¿Qué debe hacer una madre para dar a luz a su bebé en lugar seguro donde reciba todas las atenciones necesarias de la mejor forma posible? ¿Acaso no todos tenemos los mismos derechos?

Y sin querer justificar la violencia, los equipos médicos también entran en el lugar de víctimas ya que coexisten completamente sobre exigidos, asistiendo tres o más partos de forma simultánea. ¿De quién es la solución?

El sistema al no cuidar de su personal, hace que ellos tampoco cuiden de otros, lo cual es un problema bastante visible que por desgracia repercute en aquellos que apenas están por llegar al mundo.

Laura continúa en espera de que un milagro ocurra para por fin poder tener a su bebé en sus brazos. ¿Es justo el trato que ella recibió? Definitivamente ninguna mujer merece ser tratada de esa manera, mucho menos que le arruinen un momento que debería ser bello y memorable y lo peor, que perjudiquen la vida del recién nacido.

 

Si su única labor es salvar vidas y no lo están haciendo ¿entonces por qué están recibiendo un sueldo?

¿Qué opinas acerca de lo que le ocurrió a Laura? ¿Crees que las enfermeras y el médico que la atendieron deban recibir un castigo? Danos tu opinión al respecto y difunde con los demás. Esperamos que la pequeña Alma logre sobrevivir. ¡Ánimo linda guerrera!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may also like

Un mes antes del ataque al corazón, su cuerpo puede advertirle con estos 8 signos

Según la Asociación Estadounidense de Cardiología y Accidentes